La habilidad del dibujo es algo que se impulsa desde que somos muy pequeños. Y es que esta actividad es un relajante clásico para los niños quienes pueden pasar horas con una hoja de papel y muchos crayones.

Sin embargo cuando van creciendo poco a poco comienzan a perder interés en ello y se enfocan en otras cosas. Mientras algunos de ellos aún practican esta actividad, otros se conforman con la idea de que «no nacieron para eso». Pero ¿Se nace con la habilidad o se aprende?

Lo cierto es que al principio todos somos capaces de desarrollar una buena habilidad para el dibujo, solo basta con impulsarlo. Y si bien algunos son más propensos a hacerlo que otros, lo cierto es que si lo deseas puedes poco a poco convertirte en un experto.

Y es que cada actividad se puede mejorar siempre y cuando se practique. Así que si eres de los que cree que jamás podrá dibujar bien, tal vez podrías dedicarle más de 5 minutos a averiguar por qué no eres mejor y así podrás practicarlo.Todo radica en no tener miedo al resultado pues nadie nació siendo perfecto en algo.