Todos alguna vez sufrimos de niños por un diente flojo que estaba a punto de caerse y no sabíamos cómo retirarlo.

Incluso algunos (los más valientes) recurrieron al viejo método de atar un hilo al diente y jalarlo para que se cayera.

Pues en Austin, Texas, un pequeño llamado Henry Gold utilizó ese método, aunque también se valió del uso de la tecnología.

Y es que en un extremo del hilo estaba el diente y al otro extremo se encontraba amarrado a un drone.

De este manera Henry comenzó a sobrevolar el drone y fue así como cayó la pieza dental, hecho que quedó captado por la cámara de un celular.