Para ser un gran artista necesitas ser un profesional en toda la extensión de la palabra, y es que si bien hay famosos que obtienen su éxito a través de su adinerada familia, lo cierto es que hay grandes estrellas que se han ganado a pulso su fortuna y lo prueban en el escenario. Un ejemplo claro de esto es cuando ocurren altercados que pudieran tirar el show, pero no lo hacen.

Si hablamos de esto Beyoncé es la reina, no solo fue tumbada por un fanático a mitad de concierto en Brasil, también su melena se enredó en un ventilador y sorprendentemente continuó cantando. Así de profesional es la Queen B quien ha demostrado que si un fan paga por verla, tiene que darle el mejor espectáculo de su vida.

Por otro lado están quienes sufren pequeños descuidos como tropiezos, y uno de los más recordados y trágicos fue el que sufrió el cantante español Enrique Iglesias, quien casi pierde el dedo luego de que un dron pasó muy cerca de su mano y sus hélices lo cortaron fuertemente. Él continuó con el show sin pensar que su lesión era tan grave.

Y de caídas se pueden hablar de muchas, todo artista que se respeta se ha caído por lo menos una vez en el escenario; Juan Gabriel, Pink, Cardi B, Madonna, Rihanna, Fer de Maná, Bad Bunny, Beto Cuevas… infinidad de artistas saben que lo mejor es levantarse y seguir con el espectáculo, así luego se tengan que enfrentar a una ola de burlas. Quizá debemos empezar a dar más crédito a las personas que se dedican a entretener.