Según los expertos, con la aparición de los smartphones cada persona revisa en promedio su dispositivo móvil una vez cada 15 minutos, lo que ha creado a la larga, una dependencia.

Un ex gerente de productos de Google, Tristan Harris, quien fundó una ONG llamada Time Well Spent o Tiempo bien gastado en español, asegura que esta dependencia o adicción al teléfono podría dejarse con un sencillo paso que prácticamente todos pasamos por alto.

Según este experto, la tecnología se ha diseñado para ser llamativa al ojo humano, captar la atención del usuario el mayor tiempo posible y generar una actitud compulsiva que lo obligue a pasar gran parte de su tiempo frente a la pantalla del móvil, asegura RT.

El consejo que Harris brinda es simplemente habilitar la opción de “escala de grises” en la pantalla y así hacer menos atractiva la visión y con ello disminuir el interés, sobre todo en aplicaciones de imágenes como Instagram y Snapchat.

La situación no promete ser una cura, pero sí una ayuda para disminuir el uso excesivo de este aparato.