Béisbol Chicago Redacción Zumby

¡Se acabó la maldición! Chicago Cubs, campeones de la Serie Mundial

¡El fin de una tradición de derrotas!

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108 años debieron pasar para que la euforia contenida pudiera salir y terminar con la maldición más larga de la historia del beisbol profesional, los Chicago Cubs son al fin campeones de la Serie Mundial tras derrotar a los Cleveland Indians 8-7 en un agónico séptimo y definitivo partido de la Serie Mundial 2016 que debió extenderse 10 entradas.

A lo largo de esos años, los Cubs vieron desde lejos, en la sombra, entre burlas, como más de dos docenas de equipos se coronaban, mientras para ellos el ayuno y la agonía se alargaba y solo gracias a Hollywood se rompía.

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Chicago atacó temprano, pues abrieron su turno del primer inning con cuadrangular de Dexter Fowler para poner al frente al monarca de la Liga Nacional, sin embargo Cleveland no se amilanó y ya en la tercera igualaron la pizarra con sencillo productor de Carlos Santana.

Los Cubs, convencidos de que sería esta noche cuando terminaran de una vez con todas las maldiciones, agregó dos en la cuarta y reventar al abridor de Cleveland Corey Klueber.

La quinta de nuevo se pintó e los colores de Chicago con dos más, la primera cortesía de Javier Baez por la vía del cuadrangular y la segunda con sencillo productor de Anthony Rizzo, ya ante los envíos de Andrew Miller.

Cuando la cosa pintaba mal para Cleveland, en el cierre del quinto capítulo, reaccionaron gracias al mal fildeo de Chicago que provocó que dos corredores se pusieran en posición anotadora y llegaran después a la registradora gracias a un wild pitch de Jon Lester que noqueó al receptor David Ross.

Para abrir la sexta, Ross, ya recuperado, mandó la bola por detrás de la barda del central para poner 6-3 adelante a Chicago y de paso convertirse, a los 39 años y 228 días, en el jugador de mayor edad en conectar cuadrangular en un séptimo partido de la Serie Mundial.

Con dos fuera y uno en base en el cierre del octavo episodio, Jon Lester dejó el montículo del lado de los Cubs para que el cerrador cubano Arnoldis Champman le relevara con la misión de llevar a su novena al destino final.

Chapman fue recibido con doblete productor de Brandon Guyer que acercó a Cleveland 6-4 y de inmediato Rajai Davis enviaría una recta de cuatro costuras del otro lado de la barda del jardín izquierdo para igualar la pizarra y de paso, demoler la imbatibilidad del lanzador cubano.

Y así, dos equipos malditos por sus propias derrotas históricas, parecían incapaces de sellar el triunfo que entre ambos, se había escapado por 176 años.

La apertura de la novena también implicó la llegada de la lluvia que de inmediato se convirtió en tormenta, como si la naturaleza no quisiera que ninguno de los dos al fin ganara y se encontrara con el destino, sin embargo, de inmediato se fue, y con su marcha se fueron las nueve entradas completas.

La agonía de dos ciudades debió alargarse hasta los extra innings, que antes, vieron como la lona cubría el terreno de juego ante el regreso de la lluvia.

Una vez reanudado el juego, los Cubs atacaron al relevista Bryan Shaw con sencillo de Kyle Schwarber, quien fue sustituido para correr por Albert Almora Jr, luego caminaron a Rizzo, solo para que Ben Zobrist bateara doblete productor para tomar ventaja 7-6.

Pero eso no fue todo. Shaw dio base intencional a Addison Russell para enfrentar a Miguel Montero con la casa llena y ahí, el venezolano respondió con sencillo productor al izquierdo para que Anthony Rizzo registrara la octava de los Cubs.

Carl Edwards Jr. subió al montículo en el cierre de la décima con la intención de bajar la cortina para Chicago e inició tumbando caña al ponchar a Mike Napoli, de inmediato José Ramírez bateó rola al campo corto para que los Cubs se pusieran a solo un out del fin de la maldición.

Guyer llegó a primera por bolas malas, para que Rajai Davis llegara a la caja de bateo con la misión de empatar, aunque esta vez dio sencillo para que el corredor anotara e hiciera aún más dramático el momento.

Mike Montgomery subió a la lomita para enfrentar a Michael Martínez, quien rodó a la tercera para convertirse en el último out de la Serie Mundial.

Así, tintos en sangre, los Chicago Cubs debieron meterse al Progressive Field de Cleveland y ahí barrer de una vez por todas con todos los mitos y gritar por fin que son los Campeones del Mundo del Beisbol.

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